Día de la Mujer Afrodescendiente. Por Mónica Xavier.
En diciembre de 2010, la Asamblea General de la ONU lanzó: 2011, Año Internacional de los Afrodescendientes con el objetivo es fortalecer el compromiso político de erradicar la discriminación contra esas personas y promover una mayor conciencia y respeto a su diversidad y cultura.
La fecha del 25 de julio como Día de las Mujeres Afrolatina y Afrocaribeña, la instauraron las propias mujeres afro en el 1er Encuentro de Mujeres Negras en República Dominicana en el año 1992; encuentro que realizaron como respuesta a las conmemoraciones de los 500 años del descubrimiento de América. Desde entonces esa fecha es propicia para ampliar la toma de conciencia acerca de la opresión de género y etnia que experimentan millones de mujeres en la región, en especial en aquellos países donde constituyen un alto porcentaje de la población total.¿Y por casa como andamos?. Si bien Uruguay ha tenido avances en el reconocimiento de derechos, dista mucho de alcanzar metas de igualdad y justicia para este sector de la población.
Se ha aprobado una ley, la 17.817 por la cual entre otras cosas se crea la Comisión Honoraria contra el Racismo, la Xenofobia y todas formas de Discriminación; se han presentado en este año, ante Naciones Unidas, los informes periódicos que los Estados deben presentar y el nuestro debió haber sido presentado en el año 2008, para evaluar los avances y obstáculos para la implementación de la Convención para la Eliminación de la Discriminación Racial.
Son un importante avance a fin de realizar la elaboración de políticas públicas: la incorporación de la dimensión étnico-racial al Censo 2011; en la Encuesta Continua de Hogares; en los Censos Universitarios a partir de 2011; el establecimiento de la perspectiva étnico-racial en el análisis del mercado de trabajo y en el diseño de políticas como una de las acciones para favorecer la inserción laboral con equidad de las mujeres.
Ha aumentado la presencia de mujeres afrodescendientes en distintos ámbitos de la gestión pública, en áreas orientadas a la población afrodescendiente: Dirección del Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres) - MIDES; Departamento de "Mujeres Afrodescendientes" del Inmujeres-MIDES; en el área Derechos Humanos del Ministerio de Educación y Cultura; en la Unidad Temática por los derechos de los afrodescendientes de la Intendencia de Montevideo y en la Cámara de Diputados primera vez hay una diputada (suplente) afrodescendiente.
Pero no obstante ello los datos de la realidad nos siguen interpelando:
• En Uruguay la población afrodescendiente representa un 10,6%, del cual el 51,8% son mujeres.
• En los menores de 20 años, la población afro representa el 13,8%.
• La mitad de las personas afrodescendientes viven en hogares del primer quintil de ingresos.
• El 39,6 de los afrodescendientes viven en hogares pobres. En el caso de las niñas y niños afro la tasa de pobreza se eleva por encima del 55%.
• Los niveles educacionales son bajos: el 15% de niñas/os entre 4 y 5 años no asisten a ningún establecimiento de enseñanza.
• Las mujeres presentan los valores más altos de tasa de desempleo (14,3%), 9 puntos porcentuales por encima de la de los varones no afro.
• Mujeres entre 14 y 24 años la mayor tasa de desempleo de la población, donde 1 de cada 3 mujeres activas no logra acceder a puestos de trabajo.
• En general, el 37 % de los afrodescendientes se ocupan en trabajos no calificados. Un 72% de las mujeres afro ocupadas, lo hace en el servicio doméstico.
• La población afrodescendiente tiene menores niveles de cobertura de salud en Instituciones de Asistencia Médica Colectiva; sólo el 33% de las mujeres cuenta con esta cobertura.
• El 54% de las mujeres y el 43% de los varones cuentan con cobertura de salud de Asse.
• Proporcionalmente hay más cantidad de hogares afro beneficiarios del MIDES, Ingreso Ciudadano, la Tarjeta de Alimentos y de las Asignaciones Familiares en comparación con la población total.
• La Población afro presenta un perfil demográfico diferente al del resto de la población uruguaya, mayor proporción de jóvenes, fecundidad más alta y menor esperanza de vida al nacer.
La sociedad aun está en deuda con las mujeres, niñas y niños afrodescendientes, por lo que es necesario sostener el ritmo y profundizar en medidas afirmativas y políticas públicas educativas, culturales, sanitarias y económicas que tengan un impacto concreto en la calidad de vida y avance en el desarrollo de las oportunidades y la protección de los derechos del colectivo afrouruguayo y en particular de sus mujeres.