PESCA PIRATA
FLOTA BRASILEÑA EN AGUAS URUGUAYAS
Por Julio Dornel
La falta de recursos para efectuar los controles en la costa atlántica de este departamento, estaría facilitando la presencia de pesqueros norteños, que ingresan diariamente a las aguas jurisdiccionales de nuestro país. Se trata de un tema reiterado en los últimos años y que preocupa a las autoridades del balneario La Barra, vecinos y pescadores de la zona que ven con resignación el saqueo indiscriminado que realizan las embarcaciones norteñas.En los últimos días se pudo comprobar la presencia de una flota integrada por 18 embarcaciones de regular tamaño, que realizaban su tarea en la zona comprendida entre los balnearios de La Barra y La Coronilla. Ha trascendido además que en las actuales condiciones resulta muy difícil para la Prefectura uruguaya efectuar un control efectivo en el atlántico rochense, teniendo en cuenta las carencias y limitaciones que padece el organismo. Pese a ello, en varias oportunidades se han realizado contactos con las autoridades brasileñas del puerto de Río Grande, teniendo en cuenta de que estas “empresas” tendrían su base de operación en la zona portuaria. Los pescadores y vecinos de La Barra, señalaron a EL ESTE que en esta época del año, es fácil observar en aguas uruguayas, diversas flotas brasileñas pescando en forma indiscriminada en las proximidades del balneario. Para Elbio Rocha, pescador de tierra, con permiso otorgado por la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos, para ejercer actividades en la zona comprendida entre La Coronilla y el arroyo Chuy en su desembocadura en el atlántico, “la tecnología utilizada por los pescadores brasileños, les permite controlar los comunicados y controles realizados desde la Prefectura, de tal manera que cundo llegan al sitio indicado, las embarcaciones norteñas ya no se encuentran en aguas uruguayas. De esta manera-dijo Rocha- es evidente que las medidas de control dispuestas por la Armada uruguaya son interceptadas por la frecuencia de los trasmisores de los pescadores brasileños, quienes levantan sus redes y abandonan la zona. También queremos señalar que estamos dentro de las pautas establecidas, y autorizados para desarrollar estas actividades, manteniendo excelentes relaciones con las autoridades de la Prefectura, que pese a su voluntad no están en condiciones de controlar la situación. En los meses de invierno la situación se agrava considerablemente, aumentando el número de embarcaciones y artes de pesca entre los que podemos destacar los trasmallos y redes de arrastre. Mientras nosotros debemos cumplir con el reglamento para sacar algunos kilos de mariscos, las flotas brasileñas se llevan varias toneladas de peces ante la pasividad de las autoridades”. Notas gráficas de “ROMINA FOTOS”.