lunes, 8 de agosto de 2011

rajando

Rochaaldia consulto algunos dirigentes del PS de Rocha ,para conocer detalles sobre recambio de autoridades.,y la puja por derrotar la corriente reformista que lidera el actual secretario Eduardo Fernandez.
Se nos señalo que la  próxima  semana el Partido Socialista definirá la realización del Congreso de octubre, en el que se elegirá al nuevo secretario general.
El sector "ortodoxo" liderado por el ex canciller maneja el nombre de José Nunes para competir con Eduardo Fernández. El sector ortodoxo del Partido Socialista (PS), liderado por el ex canciller Reynaldo Gargano, mantiene reuniones permanentes con su militancia con el objetivo de consolidar su mayoría en el Congreso de octubre.





imagen del contenido Un emprendimiento de este tipo requiere debate...Un emprendimiento de este tipo requiere debate...
            Senador Daniel Martínez PS-FA

 

Luego de meses de cuestionamientos medioambientales, basados en informaciones en su inmensa mayoría falsas y solucionables el resto.

Luego de planteos de nacionalización de algo que ya es del Estado, o sea ya está nacionalizado, y de lo que se trata es de discutir, en todo caso, cuál es el camino para que la nación saque el mayor provecho posible.
Luego de una danza de números sobre supuestas ganancias que tendría la empresa, algunos de los cuales se basan en datos que son muy diferentes a las proyecciones de organismos que han encargado estudios independientes.
Luego de manejo de posibles referéndum y eventuales participaciones 50/50 con el Estado.
Luego de todo esto, y en el marco de una situación económica y financiera mundial muy inestable en donde los inversores se ponen muy sensibles a cualquier tipo de riesgo, la empresa del proyecto Aratirí anuncia la reconsideración de sus prioridades de inversión en el área minera.

Primera consideración: es totalmente válido y necesario que una inversión de este tipo genere un debate por parte de los actores políticos y sociales.

Segundo: lo primero que se debe discutir es si un proyecto de este tipo se inserta en una estrategia de desarrollo nacional o no.

Voy a empezar por lo segundo.

Uruguay tiene un gravísimo drama, como lo tienen todas las naciones dependientes o subdesarrolladas: producimos cosas que valen poco e importamos cosas que valen mucho. Teniendo además concentrada nuestra actividad productiva en la actividad agropecuaria y la industria basada en el uso intensivo de materias primas.

O sea, estamos embromados.

Uruguay va a ser siempre un país donde la base agropecuaria va a tener una participación muy importante, pero cuando su incidencia en el total de lo que hacemos es tan importante, esa realidad determina que generemos poca riqueza y esta se distribuya mal, porque esta actividad ocupa relativamente poca mano de obra y con poca calificación media, o sea con salarios relativamente bajos.
Para superar eso, es imprescindible la diversificación de la matriz productiva, apostando y promoviendo el desarrollo de otros sectores, que agreguen más valor y más contenido tecnológico.
¿Qué es diversificar en este sentido? Tener mucho desarrollo agropecuario de excelencia, tener mucha, pero mucha apuesta a la industrialización con el mayor agregado posible, tener mucho desarrollo logístico, tener mucho turismo, o sea muchas patas donde se soporte el desarrollo nacional, de forma de tener alternativas y minimizar las cíclicas crisis de cada uno de los sectores.
Cuando tenemos la inmensa mayoría de los huevos en una sola canasta, como hoy pasa en la agropecuaria, nos falla esta y caemos a pique, como le ha pasado al Uruguay repetidas veces.
Todos esos otros sectores sobre los que debemos tener políticas para desarrollarlos al máximo, generan mucho más riqueza y permiten una mucho mejor redistribución de la riqueza, pues requieren mano de obra mejor calificada y por lo tanto con mejores salarios.

O sea, desarrollar la minería es estratégico para el país.

Por otro lado, hay otro concepto que creo que debemos meternos en la cabeza aunque sea a fórceps: si creemos que el desarrollo del país pasa por el petróleo o el hierro, o el oro, o el recurso natural que sea, estamos fritos. ¡¡¡En el siglo XXI la verdadera riqueza de un país no son sus recursos naturales!!! La verdadera riqueza de una nación es el saber hacer, el conocimiento de su gente, sus capacidades tecnológicas.
Vivimos en la era de la tecnología y el que se duerme pensando que es rico porque dispone de recursos naturales, termina pobre por no apostar a lo que hace la diferencia, el conocimiento, la ciencia y la tecnología.
Por otro lado, no nos vendamos espejitos nosotros mismos: el hierro es un recurso natural que hay en muchos lugares de la tierra. En nuestro país se encuentra en concentraciones del 30% del total de la piedra extraída. En Corumbá, Brasil, en cerro Mutúm, Bolivia, en Indonesia, en Australia, en África hay minas con una concentración del 80% de mineral de hierro, o sea que son más rentables de explotar que las de nuestro país. Si sucede que muchas de esas minas, por razones logísticas, y/o geopolíticas, no es plausible esperar que estén operativas en los próximos 20 años. Y es por eso que ante la demanda internacional de hierro, nuestro hierro tiene una ventana de oportunidad de 10 o 15 años para entrar en el mercado mundial. Cosa que no se puede asegurar si no iniciamos el proyecto en los próximos años.
No entender el concepto de ventanas de oportunidad, que se aprovechan o se pierden, ya le costó muy caro al Uruguay con la demora en la licitación de la segunda terminal de contenedores.
Vayamos pues al mencionado e imprescindible debate de un tema tan importante como este.
Un emprendimiento de este tipo requiere sin duda debate y aporte para hacer las cosas lo mejor posible, no hay duda.

Ahora bien, ese debate debe ser en el marco de debatir políticas de estado, cuidando el impacto del mismo en los propios proyectos.
Eso es lo que creo que falló: se opinó demasiado, creo respetuosamente que sin argumentos, hubo uso político de algunos actores. En resumen, todo mal.
Pero bueno, de lo que se trata es de aprender y actuar con más cabeza como nación para la próxima.