jueves, 26 de julio de 2012

No podía ocupar ese cargo como lo hizo


La edila Rosana Piñeiro En diciembre pasado hubo un llamado para ocupar uno de los dos cargos de odontólogo que había en el Hospital, ya que la titular del mismo se jubiló y quedó el puesto vacante.
 El concurso se desarrolló y resultaron electas dos personas: Una en calidad de titular del cargo y la otra como suplente para cubrir las licencias u ausencias de los odontólogos titulares.

Empezarían luego de la semana santa o de turismo. Sin embargo antes de que quienes habían ganado el concurso, ocuparan el cargo, desde ASSE se le comunicó a la titular que el cargo no sería ocupado y que por lo tanto el concurso quedaba nulo.

Simultáneamente el cargo en cuestión fue ocupado en forma irregular por otra persona que no participó en el concurso, que trabajó como odontóloga en el hospital durante algunos días y que por supuesto no era ninguna de las ganadoras del mismo.

Esa persona, casualmente, es la señora del Dr. Amorín designada para otro cargo en policlínicas periféricas; ella no participó de este concurso y por lo tanto no podía ocupar ese cargo como lo hizo.

Además de las personas que habían ganado el concurso legítimamente. Pero como las que ganaron el concurso se quejaron y estaban dispuestas a presentarse con abogados, esta decisión de ASSE fue corregida y tan mágicamente como había desaparecido el cargo del concurso, volvió a aparecer y quien resultó favorecida pasó a ocupar efectivamente el cargo. No obstante ese manejo desprolijo que si bien luego se corrigió no puede pasar desapercibido porque este tipo de cosas no deberían pasar.