viernes, 8 de septiembre de 2017

En Uruguay, 7,4% de las adolescentes de entre 15 y 19 años están casadas.

Según un estudio realizado en 2013 por Unicef en colaboración con el Ministerio de Desarrollo Social. 


Además, según el mismo estudio, 10,2% de las que actualmente tienen entre 20 y 24 años y se casó siendo menor de edad, lo hicieron con un hombre 10 años mayor o más.

En nuestro país, en el 2014, un 16,4% de los nacimientos fueron de madres adolescentes de 10 a 19 años, según datos del Ministerio de Salud. En ese mismo año se registraron 169 situaciones de maternidad forzada. 




En Uruguay hubo el año pasado 123 nacimientos de madres que tienen de 10 a 14 años. En 2015 fueron 122. En 2014 fueron 169. Lustemberg dijo que "hay que seguir observando" lo que pasa en los próximos años, para identificar si esta baja implica una tendencia.

De todos modos señaló que la cifra es alta y que en el 100% de los casos se trata de situaciones de "abuso y explotación sexual".

A estos 123 embarazos hay que sumarles los casos de aborto. En 2016 hubo 74 abortos de niñas de 10 a 14 años. O sea que 197 menores de esas edades quedaron embarazadas. Lustemberg aclaró que el MSP estudió los datos y que "los casos de interrupción voluntaria del embarazo no explican el descenso observado" desde 2014 en la cantidad de nacimientos correspondientes a madres-niñas.

Los embarazos en niñas tienen un alto porcentaje de mortalidad en el parto y mayores grados de prematurez y bajo peso al nacer.

En el año 2016 hubo 105 nacimientos de madres de 14 años, 17 de madres de 13 y una madre de 12 años. De acuerdo al sistema informático perinatal de la cartera, de estas 123 madres, la mayoría "ignora el estado conyugal", 17 son solteras y 27 están en unión libre.


La maternidad en niñas y adolescentes se da fundamentalmente en los sectores más pobres y con más necesidades básicas insatisfechas (NBI): 1 de cada 5 adolescentes con 2 o más NBI son madres (22,4%), lo que desciende al 3,6%. entre las adolescentes con necesidades básicas satisfechas (Varela et al, 2014). 3 de cada 4 adolescentes madres abandonó sus estudios antes de embarazarse.


Esta es una realidad de la infancia y adolescencia de nuestro país que realmente debe preocupar e interpelar a la sociedad en su conjunto. 

Es la expresión de inequidades socio-económicas, territoriales y educativas ya que tiene mayor presencia entre la infancia y adolescencia con menor nivel educativo, entre las residentes en zonas rurales, vinculada a la hipersexualización de niñas y adolescentes que son a menudo presentadas como objetos sexuales, cosificadas y adultizadas.