No fue fácil la decisión.,respondió el diputado al preguntarle sobre su decision de ser candidato a la presidencia.
Fue el proceso seguramente más
intenso de mi vida, de introspección, de evaluar fortalezas, debilidades,
preparación, anclajes, autocrítica, de dar dos pasos en uno. Después de todo
eso, estando con mi mujer, lo llamé por teléfono… y enseguida después fui a
hablar con Luis Alberto Heber.
Queremos ser los preferidos de la gente, dijo Lacalle Pou a nuestro portal ,consultado si en el caso de perder Larrañaga lo llama para acompañarlo como vice ,dijo "estamos trabajando tranquila y serenamente, no estamos manejando ese escenario, pero yo no le voy a negar ninguna actitud militante al PN."
¿Qué evaluación hace del proceso por el que llegó a ser el candidato de Unidad Nacional?
-Fue un proceso que todavía no terminó. Termina y se dispara otro el día que Unidad Nacional termine el proceso de selección el día del congreso, el 4 de mayo. Queremos una votación, que la gente se manifieste si está a favor o en contra. Luego vendrá una etapa superadora de Unidad Nacional que abarque otros sectores.
¿para qué quiere ser presidente?
Hay dos o tres elementos fundamentales.
El respeto total a
la Constitución y a la ley, que no es solo el respeto a las instituciones, es
el derecho cabal del derecho positivo. No es solo decir que funcionan los
poderes con separación ?no con divorcio? y cada uno con sus competencias.
Significa la plena vigencia de la ley.
Cuando la ley se torna un instrumento de
utilización discrecional es peligroso porque el que la aplica es el gobernante.
Eso es veneno para la democracia.
Otro punto: es fundamental que obligaciones
propias de la vida privada de los individuos sean obligaciones propias de un
gobernante.
Eficiencia, eficacia, transparencia y excelencia tienen que estar
presentes en la gestión de los recursos públicos.
Quiero un modelo de gobierno
electrónico que diga dónde se recauda, cuánto, en qué se gasta. Hoy vemos
presupuestos multiplicados por dos o tres veces y gestiones que han bajado su
nivel en dos y tres veces.
-¿Dice que hace falta gestionar mejor, que el país funcione
como una empresa más que instalar un modelo de país ideológico alternativo?
-Por supuesto. La tabla ideológica la rompieron hace años.
Creo en el gobierno de ideas, de agendas, hechos y acciones. Si vamos a hablar
de ideología es una forma de no hacer nada. Manejamos fondos públicos. La
transparencia en la gestión ayuda a la gestión de los fondos públicos. Por
supuesto que si bien creo que el Estado no es el mejor distribuidor de la
riqueza, sí tiene que tener como meta o faro el concepto aristotélico de
justicia, que es tratar como desigual a los desiguales.
