sábado, 12 de octubre de 2013

Cuatro vacunas claves para los mayores de sesenta años

La gripe es una de las causas más importantes de morbimortalidad de las personas mayores de 60 años, ya que directa o indirectamente, esta infección causa un aumento del riesgo de complicaciones y de hospitalizaciones más frecuentes y prolongadas.
 Cuatro vacunas claves para los mayores de sesenta años
 Solo en España se producen entre 1.400 y 4.000 muertes al año causadas por la gripe y sus complicaciones. Por ello, la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG) ha lanzado, un año más, la campaña de vacunación frente a la gripe que trata de sensibilizar sobre la importancia de la inmunización entre nuestros mayores.

El Grupo de Vacunas de la SEGG insiste en que las vacunas son seguras, eficaces y proporcionan beneficios no solo personales, sino también comunitarios.

 De hecho, la vacuna de la gripe reduce la hospitalización de personas mayores en más de un 30% y la mortalidad por todas sus causas en un 50%.

Por su parte, la enfermedad neumocócica es un importante problema de salud pública principalmente en la población de edad avanzada, ya que induce a una amplia gama de patologías, como la neumonía, la meningitis y la septicemia. En concreto, en pacientes de edad avanzada, la tasa de mortalidad está entre un 20 y un 40%. Por eso, el Grupo de Vacunas de la SEGG recomienda que en el mismo acto de la vacunación antigripal se administre también la vacuna contra el neumococo a todas las personas mayores de 60 años, así como a aquellos grupos de riesgo (inmunodeprimidos) al cumplir los 60 años y que previamente se vacunaron hace más de cinco años.

 Cuatro vacunas claves para los mayores de sesenta años

El Grupo de Vacunas de la SEGG incluye este año la  recomendación de la novedosa vacuna contra el herpes zóster para adultos y mayores. El herpes zóster proviene del virus de la varicela que, tras quedar acantonado en los ganglios sensoriales, espera el momento en el que un descenso de la inmunidad celular desencadene la reactivación del virus que provoca la característica “culebrilla” que, en pacientes inmunodeprimidos, la infección se puede extender y producir enfermedad sistémica, envolviendo varios órganos y múltiples dermatomas, dando lugar al llamado zóster diseminado. Aunque raramente provoca la muerte de estos pacientes, la vacuna mejora enormemente el bienestar de las personas mayores.

Igualmente, los expertos insisten en la importancia de vacunarse contra el tétanos ya que las personas mayores, sobre todo aquellas que tienen algún tipo de herida, son muy susceptibles a contraer esta enfermedad.


¿Sabías que eran tan importantes estas vacunas?