Ese indicador ,en nuestro departamento pasó de 15.7 cada mil nacidos vivos entre 2003 y 2005 en 2002 y 9.02 cada mil nacidos vivos en el período 2011-2013.
Cifras Nacionales
Uruguay es el tercer país de América Latina con más baja mortalidad infantil
El año pasado fallecieron 8,8 niños uruguayos por cada 1.000
nacidos vivos, en un total de 48.645 partos.
El componente neonatal supera siempre al postneonatal,
teniendo en cuenta que ese es el comportamiento que se espera cuando la
mortalidad se empieza a abatir.
El director de Salud de la Niñez, Gustavo Giachetto, dijo
que muchas de las muertes ocurren en el período neonatal (28 primeros días de
vida) y las principales causas son malformaciones o parto prematuro..
Giachetto informó que la mortalidad infantil se ubicaba en
1993 en 20,2 por cada 1.000 niñas y niños nacidos vivos y en 2002 bajó hasta
13,7, lo cual refleja una importante reducción si se tiene en cuenta que en
2013 fue de 8,8.
“Si uno hace la proyección de estas cifras a lo largo de los
años la mortalidad viene descendiendo”, insistió.
También explicó que en los últimos diez años la proporción
de reducción de la mortalidad infantil es muy acelerada, independientemente de
que en ese último lapso las cifras sean muy similares.
Sostuvo, por otra parte, que se debe hacer una lectura sobre
las causas de la mortalidad infantil, vinculadas sobre todo a las
malformaciones congénitas, anomalías cromosómicas por un lado y con afecciones
generadas con los trastornos perinatales y la prematurez por otro, todas causas
importantes que se vienen observando en el último período y que se ubican en el
terreno de las cuestiones duras para hacer descender.
“El tema de las malformaciones congénitas exige un abordaje
integral que tiene que ver fundamentalmente con la prevención y la promoción,
de las cuales algunos aspectos ya se están instrumentando, pero que se deben
fortalecer más”, explicó.
El MSP impulsa acciones a través del programa de atención
integral a los niños con defectos congénitos y enfermedades raras, apuntó.
En cuanto a las afecciones perinatales y al parto prematuro,
hay un terreno de prevención con múltiples factores que tienen que ver con este
componente y que no atañe solo a los servicios de salud. “En eso hay que
trabajar articuladamente, como se viene haciendo para tener los mejores
resultados”, destacó Giachetto ante la consulta de la Secretaría de
Comunicación.
Pensando en cómo bajar aún más estos indicadores, el jerarca
observó que, por un lado se debe seguir trabajando en la atención integral a
los defectos congénitos (promoción, prevención, diagnóstico oportuno y
tratamiento) y, por otro, hay que tratar de fortalecer todo lo vinculado a la
atención integral del embarazo y cuidados del parto.
Explicó que algunos departamentos con indicadores muy altos
de mortalidad infantil lo redujeron notoriamente en los últimos años. Artigas
es uno de los casos de mayor relieve. Dijo que, si bien no se está conforme, el
resultado que se viene dando es alentador.
Por otra parte, Giachetto precisó que Uruguay está bien
posicionado en la región en cuanto a este indicador, dado que está entre los
países que lograron descender la mortalidad infantil por debajo de los dos
dígitos y se mantiene.