domingo, 19 de agosto de 2012

El folclorista Carlos Malo llego a la capital del país para presentar nuevo disco


El músico rochense, uno de los más populares del interior del país, actuo  en Café Tribunales, donde mostró los temas del álbum Marca Registrada.
Pese a su corta edad -28 años-, Malo ya lleva 15 años sobre los escenarios de los festivales más importantes del país. El ganador del premio Charrúa de Oro 2010 -el máximo galardón del folclore uruguayo, que también han recibido otros artistas como el Sabalero, Los Olimareños y Mercedes Sosa- lanzó el año pasado el disco Marca Registrada, un álbum con el que festeja sus quince años de música, que define como “bailable rural, polkas, milongas, mucho acordeón, mucha guitarra y acordeón, música de tierra, del interior mismo de la campaña”, con la que ha llegado mucho a la gente.

El músico explicó a UNoticias que en “el interior del país el folclore es muy fuerte”. Festivales como Patria Gaucha, el Festival de Andresito y el de Durazno convocan por noche entre 30.000 y 50.000 personas, y lo más destacable para él es que actualmente “están moviendo muchísima gente joven, que está bueno, porque la gurisada se está volcando mucho a las cosas tradicionales”.

El cantautor contó que los jóvenes del interior “tiene una cosa adentro que es mucho amor propio por su tierra, por sus raíces” y buscan “conservar y mantener viva la tradición y la música” algo bueno para Carlos, que considera importante que estos adolescentes de hoy, “cuando crezcan, puedan inculcarle a sus hijos nuevamente eso de amar la tradición, sin dejar las cosas populares, pero mantener el folclore vivo”.

Pese a la popularidad y “el cariño de la gente” del que goza en el interior del país, el músico admitió que en Montevideo aún sigue “batallándola” y que, aunque desde hace años se presenta con éxito en el boliche Cimarrón, la fiesta de la Criolla del Prado y la Expo Prado, dijo que son lugares que, en su mayoría, cuentan con público mayoritariamente del interior del país y que el público capitalino es un tanto más difícil “porque acá ya hay música más impuesta, como la música urbana y el MPU”, pero aseguró que poco a poco va entrando en la gente para mostrar las costumbres y los paisajes del interior. “En mis discos y en mis canciones siempre intento reflejar personajes de mi pueblo y otros que tengo la suerte de conocer”, dijo, y agregó que para él “eso es lo lindo que te da una canción y una guitarra, poder transmitir y cantar vivencias e historias del lugar donde uno viene”.

Para su último álbum, Carlos contó con la participación de varios músicos invitados. Julio Víctor González, uno de los precursores e ícono del canto rochense y ex integrante de Los Zucará, cantó con él en el tema “El Sublevao”; el “Pelado” Cordera lo acompañó en “Pie de Seda” y Chacho Ramos, en “Rancho Quita Penas”. Según el músico, los invitados “le dieron el toque de distinción a este trabajo que cierra una etapa de quince años en el canto”.

El cantautor se mostró muy “contento y conforme” con el disco porque refleja la madurez adquirida con el tiempo, tanto en los textos, en la elección de las canciones, como en la parte musical, y expresó que gran parte del disco, que define como “específico, concreto y muy disfrutable”, fue posible gracias a la gente que colaboró junto con él en el proyecto, como Miguel Ángel Palomeque, Shubert Rodríguez y Chacho Píriz.

Carlos, que aseguró que, aunque ya tiene muchos escenarios a cuestas, aún conserva la ansiedad y los nervios “porque esa adrenalina no se pierde y es lo lindo”, en Café Tribunales fue donde  realizo una presentación más intimista que sus habituales recitales en festivales, por lo que, además de mostrar los temas del nuevo disco y hacer una recorrida por sus álbumes anteriores, aprovecho para interpretar algunos tangos y milongas más tranquilas. El músico, fue acompañado por  Jorge Nasser como invitado en el escenario, confesó que el show fue  una oportunidad de mostrar su música a los montevideanos y una excusa más para reencontrarse con amigos y gente que lo ha acompañado.

A partir de ahora la agenda del folclorista está completa porque “arranca la temporada de festivales y actividades”, algo que para él es “lo lindo” que tiene lo que hace: “Disfrutar, conocer el país, viajar y a la vez trabajar”. También adelantó que ya está trabajando en nuevas composiciones para un próximo disco que planea editar en muy poco tiempo.

fuente UNoticias