jueves, 18 de julio de 2013

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No  es fácil en pocas palabras, desarrollar la biografía  de un hombre público,  que en su vida fue político, deportista, dirigente gremial, dirigente de fútbol, integrante de innumerables comisiones de deporte, turismo, solidarias.

 No es fácil créanme además, cuando esa persona  a la cual debes referirte es tu padre, cuando las horas pesan  haciendo notar la ausencia, cuando los días  te marcan que ya no va a llamar a la puerta y aparecer con la sonrisa plena, el corazón en la mano y una solución  amigable, consensuada, meditada a cada problema.
Cuando uno  piensa en él y con lágrimas trata de hilvanar palabras para este homenaje, para este momento de recordación y respeto,  siente el orgullo  de que ese hombre   humilde, sencillo, de perfil bajo y mano solidaria, extendida, logró lo que pocos seguramente lograremos… perdurar en su gente, en el cariño, en el recuerdo,  más allá de su existencia.
Y hoy  aquí me queda claro,   sólo su cuerpo nos dejó; que esta vivo en nosotros, que en cada reunión de amigos  de viaje o los ediles del 84, él estará presente.
Que en cada reunión de su querido frente amplio,  por el cual perdiera su trabajo, al que dedicara  muchas horas de su vida y por que no también, recursos económicos, estará presente el pensamiento; las convicciones  la referencia y el accionar de Heber Lema.
En cada sindicalista  que defienda  sus intereses, su convicción, su ideal de justicia social, estará presente;  quien perdiera su libertad en la lucha del gremio bancario, quien estuviera recluido por seguir adelante con sus convicciones,  sin transar  con su oponente aunque supiera que en lo personal  su actitud podía jugarle en contra.
Cada vez que los colores de su amor, el Palermo,  esa religión  que abrazó en la vida siguiendo  un compromiso familiar que hoy queda en nuestras manos, ingrese  al terreno de juego, estará el espíritu de combate, de lucha leal, de victoria, de generar amistad, que durante tantos años impulsara Heber Lema. Seguro estará  armando el cuadro pal domingo junto a Bernardo, a Samy, al bebe, al manco, a Héctor, a Máximo, al Glauter,  al Cholo y  a toda esa barra que desde el cielo siguen haciendo grande  y ayudando al viejo cuadro.
Por eso hoy estamos acá, porque por tus principios,  por tu accionar, por tus valores, te transformaste en guía, en  referente, en alguien  que a pesar de no estar físicamente,  está presente  en las distintas manifestaciones de su pueblo. Fue un hombre sencillo,  humilde, inculcó siempre a sus hijos el sentimiento de humildad, solidaridad, trabajo incansable. Detrás de ese hombre de apariencia dura y firmes convicciones, se encontraba un ser humano de corazón enorme, sensible y permeable a las necesidades  de los demás, un hombre cariñoso.
En su nieto Facundo encontró  a quien  le dominó la vida en sus últimos años., Dijo un periodista  deportivo que se emocionaba ver ese batallador del fútbol que opto   cambiar los gritos detrás del alambre, la emoción que genera la disputa de un partido, de un clásico,  por compartir un momento de cariño junto a su nieto; si parece  lo estoy viendo,  entrar al estadio,  con un juguete en la mano, para obsequiarle a Facundo  y sentarse en el palco  a compartir una tarde de abuelo,  donde ya lo que menos le importaba era el desarrollo del partido .. El Facu  hoy  en su inocencia  mira el cielo y  en una estrella cada noche  le parece ver su abuelo que desde la magia del cielo  lo protege y lo guía en la vida.
Viejo;  estas  y  estarás todos y cada día en nosotros
Por eso te digo  como cada día  que nos despedimos en el sanatorio, chau loco, no tenemos cuentas pendientes, gracias por todo, hasta mañana.
Tu sigue guiándonos protegiéndonos desde donde estés  nosotros vamos a tratar cada día de trabajar como tu nos pediste, de meter y meter, honrando y tratando de mantener los valores que con sabiduría, cariño y firmeza nos inculcaste.

FABIAN LEMA