Así lo dijo el secretario general de
la Junta Nacional, Julio Calzada, quien afirmó que el proyecto busca
regular un mercado "totalmente desregulado y controlado por el
narcotráfico".
Al
fundamentar el proyecto que el Senado uruguayo buscará convertir en
ley este año, Calzada apeló a aspectos jurídicos, sanitarios y de
combate al narcotráfico.
El proyecto establece el permiso de
compra de marihuana para usuarios registrados mayores de 18 años,
con un máximo de 40 gramos por mes en farmacias además de la
posibilidad de autocultivar hasta seis plantas y formar clubes de
cannabis.
"Entre el 8 y el 10 por ciento de la población potencialmente consumidora establece relaciones con el crimen organizado para proveerse de una sustancia que es de que uso legal en nuestro país", ya que en Uruguay no se castiga el consumo de la marihuana, argumentó.
Dijo que "hay tres grandes campos a la hora de plantear el proyecto: uno es la incongruencia actual que hay entre una acción permitida -fumar marihuana- pero cuyos actos preparatorios -compra, cultivo- se prohíben todos"; y calificó a esa situación como "una incongruencia jurídica que había que poner en su lugar".
Según Calzada, el proyecto implica "un enfoque que busca salirse de la mirada represiva, abordado desde lo sanitario, que apuesta a mejorar la calida de vida de las personas", según recogió de Télam el diario argentino Página 12.
"Está claro que la marihuana no es una droga inocua, (pero) es una perspectiva sanitaria porque no sólo brinda prevención y tratamiento al usuario problemático, sino que busca soluciones preventivas para toda la población al plantear que es una sustancia que tiene riesgos y que, según el uso que se haga de ella, ocurren los daños que puede provocar".
“La idea es que por cada usuario que incorporemos al sistema legal es un usuario que le quitamos a los narcotraficantes, y los debilitamos un punto", agregó Calzada en una entrevista que el diario español El País publicó también este fin de semana.
"El presidente (José Mujica) es un convencido de que un negocio con la rentabilidad de las drogas no se puede vencer con represión”.
Según se estima, el mercado uruguayo de la marihuana trafica 22 toneladas anuales, al margen del consumo de la pasta base y otro tipo de drogas. Con ello, se le quitaría al narcotráfico un 80 % de las ganancias.
Consultado sobre la legalización de otras drogas, Calzada expresó que “hoy no está sobre la mesa en el mundo. Se habla de legalizar el uso de la marihuana y nosotros lo tenemos legalizado desde 1974”, si bien está penada la venta, suministro, autocultivo y otros modos de acceder a la sustancia.
"Entre el 8 y el 10 por ciento de la población potencialmente consumidora establece relaciones con el crimen organizado para proveerse de una sustancia que es de que uso legal en nuestro país", ya que en Uruguay no se castiga el consumo de la marihuana, argumentó.
Dijo que "hay tres grandes campos a la hora de plantear el proyecto: uno es la incongruencia actual que hay entre una acción permitida -fumar marihuana- pero cuyos actos preparatorios -compra, cultivo- se prohíben todos"; y calificó a esa situación como "una incongruencia jurídica que había que poner en su lugar".
Según Calzada, el proyecto implica "un enfoque que busca salirse de la mirada represiva, abordado desde lo sanitario, que apuesta a mejorar la calida de vida de las personas", según recogió de Télam el diario argentino Página 12.
"Está claro que la marihuana no es una droga inocua, (pero) es una perspectiva sanitaria porque no sólo brinda prevención y tratamiento al usuario problemático, sino que busca soluciones preventivas para toda la población al plantear que es una sustancia que tiene riesgos y que, según el uso que se haga de ella, ocurren los daños que puede provocar".
“La idea es que por cada usuario que incorporemos al sistema legal es un usuario que le quitamos a los narcotraficantes, y los debilitamos un punto", agregó Calzada en una entrevista que el diario español El País publicó también este fin de semana.
"El presidente (José Mujica) es un convencido de que un negocio con la rentabilidad de las drogas no se puede vencer con represión”.
Según se estima, el mercado uruguayo de la marihuana trafica 22 toneladas anuales, al margen del consumo de la pasta base y otro tipo de drogas. Con ello, se le quitaría al narcotráfico un 80 % de las ganancias.
Consultado sobre la legalización de otras drogas, Calzada expresó que “hoy no está sobre la mesa en el mundo. Se habla de legalizar el uso de la marihuana y nosotros lo tenemos legalizado desde 1974”, si bien está penada la venta, suministro, autocultivo y otros modos de acceder a la sustancia.