Mosquito común con peligroso potencial
En lo que va del 2013 nueve personas
han contraído en Uruguay el virus de San Luis, un patógeno que
transmiten los mosquitos más convencionales y que puede causar
inflamaciones severas a nivel cerebral.
Leticia Costa
El virus de San
Luis debe su nombre al sitio donde fue descubierto en 1933, Saint
Louis, en el estado de Missouri, Estados Unidos. Se trata de un
agente infeccioso de la familia de los "arbovirus", la
misma a la que pertenece el dengue.
Sin embargo, en
este caso la transmisión no se realiza a través del mosquito Aedes
aegypti sino del Culex, la especie más común de este tipo de
insectos en Uruguay. Para que el virus llegue a los seres humanos el
mosquito debe antes picar a un animal infectado.
A nivel
internacional, los animales que se identifican como "reservorio"
(donde vive el virus) son las palomas; el mosquito pica aves
infectadas y luego, cuando pica a un humano lo infecta. En Uruguay se
desconoce si estos animales han sido el origen de los contagios.
Una de las
particularidades del virus es que no se transmite entre personas y
que cuando el mosquito pica a un humano la "concentración"
del virus no es suficiente como para contagiar a otro. Es decir, el
hombre es el último eslabón de la cadena.
¿Qué tiene de
particular el virus? Que si bien la mayoría de las veces se
manifiesta como una gripe, con malestar general, dolor de cabeza y
fiebre, puede evolucionar a un cuadro grave y llegar incluso a causar
la muerte.
El tema fue planteado en la 10ª
Jornada de Antimicrobianos, realizada el pasado 29 de julio en el NH
Columbia. Daniela Paciel, asistente de la Cátedra de Enfermedades
Infecciosas, contó a El País acerca de un caso atendido en el
Hospital de Clínicas que derivó en el fallecimiento del paciente.
La persona, un hombre de unos 60 años,
ingresó en el mes de febrero con un cuadro respiratorio complejo
pero luego fue experimentando alteraciones a nivel neurológico y
perdió la vida a fines del mes de marzo.
"La mortalidad del virus varía de
un 3 a un 30% de los afectados", comentó Paciel, médica
intensivista. Es posible que las personas puedan tener el virus y
nunca se enteren porque piensen que tuvieron solo una gripe, agregó.
O que su cuerpo genere defensas frente a él y no los afecte.
Con riesgo.
Los grupos
que tienen más riesgo de evolucionar de forma severa son los adultos
mayores, desde los 60 años, y los niños menores de 2. Las
complicaciones pueden ser tres: encefalitis (inflamación e
irritación del cerebro), meningitis (inflamación de las meninges,
membranas que recubren el cerebro) o meningoencefalitis (ambos
cuadros combinados).
En esos casos
la persona puede sentir tendencia al sueño, sufrir delirios y
confusión general e incluso entrar en coma. Cuando se produce
meningitis uno de los síntomas comunes es la rigidez en la nuca.
La mayoría
de los casos vistos este año (en 2012 se registraron tres, entre
ellos un niño) evolucionaron favorablemente.
En los
Archivos de Pediatría del Uruguay se describió, a mediados de 2012,
un caso clínico que los autores (siete médicos pediatras de una
mutualista) consignaron como "el primer caso diagnosticado y
publicado en el país" sobre la encefalitis de San Luis en
niños.
El paciente
era un varón de 10 años, procedente de un asentamiento de
Montevideo, viviendo en contacto con animales (perros, gatos, vacas,
caballos, cerdos y pulgas).
Ingresó a
fines del verano (2012) "con un cuadro de fiebre, cefaleas muy
intensas y elementos de irritación meníngea". En la evolución
se advirtió en el niño "incapacidad de responder órdenes
simples, no reconoce a los familiares ni al personal". Pero,
luego de 6 días, "mejoró espontáneamente".
Aunque el
informe indica que no había "descripciones previas de esta
enfermedad en el país". en la bibliografía médica hay un caso
registrado en la década de 1970.
Raquel Rosa,
directora de la Dirección de Epidemiología del Ministerio de Salud
Pública, dijo a El País que al igual que con el dengue, la forma de
prevenir la enfermedad es evitar que se produzcan criaderos de
mosquitos y, cuando hay, protegerse con repelentes.
Una de las
particularidades del virus de San Luis es que no hay un tratamiento
específico para combatirlo. Las medidas de atención consisten en
contener al paciente para que el cuerpo pueda vencerlo por sí mismo.
Si la persona tiene defensas bajas o una infección ya presente la
evolución también puede ser más compleja.
Rosa
desestimó que Uruguay se encuentre ante un brote de la enfermedad.
"Creamos un grupo especializado con personas de la Facultad de
Medicina, la Facultad de Ciencias y el Ministerio, y estamos
estudiando la enfermedad. Preocupa pero no es un tema de alarma",
aclaró.
Tanto Rosa
como Paciel consideran que comenzaron a detectarse más casos porque
el virus "se está buscando". Es muy posible que en años
anteriores lo que se identificaba como meningitis causada por virus
desconocido, haya sido provocada por el de San Luis.
De hecho, en
2007 un paciente que se pensó sufría de dengue, había adquirido la
enfermedad transmitida por el mosquito Culex, según se supo después
al analizar la muestra.
En el mundo la presencia del virus es
constante. En algunos años se detectan más casos que en otros.
Por
esto el MSP desconoce si Uruguay se encuentra en el período de
máxima expresión del patógeno o si, por el contrario, en los
próximos años habrá más casos y se volverá un problema más
serio aún.
