martes, 6 de agosto de 2013

Se desparrama la violencia y la crueldad, dijo Mujica

El presidente José Mujica se refirió a la balacera ocurrida ayer en Pocitos y reflexionó sobre lo que pasa en las Américas con los delitos. Citó estudios sobre las consecuencias de la drogadicción y defendió el planteo oficial de no hacer "una política hipócrita" respecto a las drogas.


Mujica citó pasajes de documentos sobre drogas elaborados por técnicos de la OEA donde se señalan vinculaciones entre delincuencia, violencia y adicciones.
Cuando estas adicciones se convierten en patológicas se rodean de un ambiente que incrementa notablemente tanto la agresividad como la violencia, expuso. "La probabilidad de cometer un delito o de reincidir es mayor en quienes consumen drogas. El consumo de drogas podría considerarse tanto una consecuencia como una causa de la exclusión social".
Y refiriéndose a la situación de Uruguay afirmó: "No agarramos a tiempo a los enfermos porque se los hemos entregado a la clandestinidad".

"El estigma del drogadicto opera negativamente. La sociedad reacciona de manera refractaria y tiende a discriminarlos. El resultado es un porcentaje importante de recaídas y reingresos. Atrás de ellos existe una tasa de ganancia impresionante", dijo en referencia al mercado de la drogadicción.
"Estamos regalando a nuestra gente a que tenga que recurrir a un mercado ilícito. La cifra de presos crece y (…) es como dinero inútil que se está gastando. (…) Se desparrama la violencia y la crueldad como si la vida de los hombres no tuviera ningún valor. Es muy duro este debate pero como nación lo tenemos que dar", concluyó.