Esta situación se explica porque en agosto se registró el tercer paro general del año, y muchos sindicatos pararon durante 24 horas en esa misma jornada.
En setiembre y junio se dio el mayor registro de conflictividad. Se explica por la huelga en junio en la educación en reclamo de mayor presupuesto en la Rendición de Cuentas. En setiembre, en tanto, se registraron 24 conflictos, cinco de los cuales habían comenzado en meses anteriores. Hubo ocupaciones en supermercados y un paro en la distribución de leche en el área metropolitana.
Los conflictos se dieron en un 60% en el sector privado, con la construcción y el comercio en los primeros lugares. En el sector público paró el sindicato de municipales, los funcionarios de la Administración Central y los maestros de Canelones.