El Mides consolidó en estos años su estructura y
funcionamiento, con un sistema de información, evaluación y seguimiento
solvente, aseguró el titular de la cartera, Daniel Olesker.
Instó a trabajar
para alcanzar un sistema de análisis único de políticas públicas y dijo que, en
lo que queda de gobierno, se procurará ampliar la capacidad de los programas y
transferencias, y tener una mayor presencia en el interior más profundo.
En una extensa entrevista con la Secretaría de Comunicación,
que tuvo mucho de autocrítica y
evaluación, Olesker se refirió a lo que queda por delante en este último año de
gobierno de José Mujica en lo que respecta a políticas sociales a cargo del
Mides (Ministerio de Desarrollo Social.
Apeló a la continuidad en los grandes ejes que impulsa este
ministerio, como son las transferencias monetarias y programas socioeducativos,
sociolaborales y prioritarios, aumentando su dotación.
Transferencias
En el caso de las transferencias monetarias, cuando ya se ha
aplicado el nuevo Índice de Carencias Críticas y se han refocalizadas, lo que
se debe es intentar continuar el proceso de aumento de las Tarjetas Uruguay
Social (TUS) duplicadas, procurando llegar pasar de las actuales 27.000 a unas
35.000, y seguir registrando bajas en quienes salieron de esa situación.
“Es la continuidad de lo que estamos haciendo, porque el
resultado es muy auspicioso”, puntualizó.
“Una vez que uno sabe que tiene bien cubiertas las espaldas
en términos de focalización, el equipo de Tarjetas se empieza a preocupar de
otras cosas, indicó. Por ejemplo, ya comenzaron algunas ofertas de descuentos
importantes para algunos productos, para quienes tienen TUS, algo que hace seis
meses era impensado.
A eso se suma la búsqueda de nuevos comercios, la gestión
para vincular los tarjetahabientes con otros programas, con cooperativas
sociales. Creo que ahora la cabeza tiene que estar mucho más puesta en la
trayectoria porque uno tiene las espaldas cubiertas”, reflexionó.
Socioeducativos
Respecto de los programas socioeducativos, lo que se hizo
fue acordar con la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) una
ampliación de la mayor parte de los programas.
Tránsito Educativo, que estaba en 25 centros, pasa a 60;
Compromiso Educativo se completa en todo el país y además en sexto de
bachillerato; Formación Profesional Básica (FPB) aumenta sobre todo en el
interior y en particular en las capitales departamentales.
“Como se aprecia, hay una expansión de los programas y una
mirada más hacia el interior del país”, indicó.
En esta área se incluyen los programas socioculturales. El
Mides hace un llamado, la gente se presenta y se les otorga un dinero, cercano
a los 50.000 pesos para que desarrollen un proyecto.
“En 2013 hubo iniciativas bien interesantes, como en Altos
del Perdido, a 30 kilómetros de Cardona, donde se hizo un proyecto para
trabajar con la escuela rural del lugar para recuperar la memoria histórica”,
recordó Olesker.
“Con el nuevo llamado para este año, la idea es seguir
profundizando esta veta, y que los proyectos socioculturales sean cada vez más
en el interior, pero no en las capitales.
Sociolaborales y prioritarios
En esta área se refirió a lo que será la expansión de la
comercialización, la marca social, el trabajo con las cooperativas sociales
para abrir el campo a ser cooperativas de producción.
En Uruguay Trabaja se apela a la entrada directa para
algunas poblaciones, mayor capacitación y presencia en el interior, sobre todo
en el interior profundo.
Los programas prioritarios, en particular Jóvenes en Red y
Cercanías incrementarán su población este año.
Evaluación
“El gran desafío es poder consolidar una experiencia que la
Dirección de Evaluación y Monitoreo la analizará en agosto (programas
prioritarios y Siete Zonas) de manera de dejar una evaluación armada para la
próxima administración”, apuntó.
Olesker entiende que el Mides consolidó una estructura y
funcionamiento; tiene una importante fortaleza en materia de sistemas de
información y de evaluación y seguimiento.
“Nos han pedido cooperación en este sentido en otros
países”, narró, en alusión a la focalización de la tarjeta, el sistema y cruce
de información, la evaluación y el monitoreo. “Eso hay que consolidarlo, hay
que pensar en un sistema único de evaluación de políticas públicas”, dijo.
Aseguró, además, que el Mides “es un ministerio que hizo de
la rigurosidad técnica y metodológica, sobre todo a partir de 2011, un activo
innegociable”.
En cuanto a las transferencias, el funcionario entiende que
se debe tender hacia un sistema como el actual, pero donde la Asignación
Familiar y la TUS tengan más vínculos entre sí y mejoren el nivel monetario
global, “de manera que siga sirviendo para que las personas tengan asegurado un
nivel de vida mínimo y se estimulen para entrar al mercado de trabajo”.
“Hay que corregir cuestiones menores de implementación para que
esto suceda”, precisó.