Prostitución, marihuana, violencia y represión
¿Es que acaso
masivamente la gente que va al fútbol sabe que menudea el tráfico de marihuana
y qué a veces apesta el olor en la Tribuna Olímpica?”, preguntó el presidente
José Mujica en su audición de M24, en referencia a su decisión de intervenir
por la violencia en el fútbol. Afirmó que “los policías son hijos
contradictorios de nuestra propia humanidad.
“¿La gente que va al fútbol no ve las mafias disputando
cuestiones de poder, de aparcamiento?”. “Y si todo el mundo lo ve y todo el
mundo lo sabe, por lo menos, los asiduos al fútbol, ¿no hacemos nada? Le
echamos la culpa a Juan, a Diego, a Pedro, pero, ¿no habrá algo que hacer?,
¿hasta cuándo con el silencio se otorga?, ¿hasta cuándo triunfa el no te
metas?, ¿hasta cuándo el que calla pero murmura en el fondo está otorgando?,
¿hasta cuándo el chamuyo solapado sin denuncia?, ¿hasta cuándo cansamos a la
policía de llevar violentos a los juzgados que pasan de largo y entran por una
puerta y se van por la otra?, prosiguió Mujica
¿Hasta cuándo
retiramos al cuerpo policial labores de vigilancia en Montevideo y concentramos
en nuestro gran templo deportivo como el estadio Centenario y eventualmente el
Parque Central? Y cansados, los policías, piden relevo por razones de
enfermedad y no quieren ir porqué están aburridos de recibir insultos, a veces,
cobardemente. No es que los policías sean perfectos. Es que son hijos
contradictorios de nuestra propia humanidad”,afirmó.
“Hay un aumento de la
violencia en nuestra sociedad y sin vuelta (…)” “Alguien tiene que dar
seguridad y poner orden”.”¿Hasta cuándo entendemos que necesitamos por sentido
común defender la convivencia en nuestros templos deportivos”. “La culpa la
tienen otros y otros”. “Y los dirigentes, y las empresas, y la policía, y lo
que quieras”, dijo.
“Es una especie de identidad nacional”. “¿No será tiempo de
cuidarlo un poco?, ¿no será tiempo de plantarnos y respetar al cuerpo policial
que tiene que cumplir la inalienable función, desde que hay Estado, de
contribuir a la seguridad de la gente?”. expresó.
“Está bien tener
críticas y libertad de opinión, pero no se puede correr el riesgo de tirar al
niño con el agua de la bañera. La crítica no puede ser derrotismo y sobre todo
escapismo para el no compromiso. Lo que está pasando en nuestro estadio y en
las grandes concentraciones deportivas pasa porque lo toleramos. Pasa porque
nos ponemos a un costado. Pasa porque no queremos ver la evidencia. Pasa porque
no nos comprometemos”, subrayó.
“El estado nada tiene
que hacer en lo que pasa dentro de las canchas de fútbol” , advirtió y agregó:
“Tenemos que darnos cuenta que precisamos una Policía que tenga pruebas para no
aburrirse de llevar inútilmente gente a los juzgados. Tenemos que comprender
que hay una minoría de gente descarriada. Pero ese no es el sentir de la
mayoría del pueblo uruguayo. Por lo tanto tenemos que controlar esa minoría
porque el fútbol debe procurar ser una fiesta de la familia uruguaya. El estado
nada tiene que hacer en lo que pasa dentro de las canchas de fútbol o lo que
pasa en la dirección del fútbol. Eso son los problemas políticos de una
actividad privada grandiosa con todos sus defectos” , indicó.
“El Estado debe cumplir la función de dar seguridad en las
tribunas, a la salida y en los desordenes”.
“Hay que respetar al que toca
pito”.“Por eso deleguemos y respetemos un sentido de la autoridad que nos puede
dar claves para una mejor convivencia”, señaló.
“Si logramos que la tribuna vaya quedando soñada, podemos
lograr que sea el eje de una fiesta deportiva y una fiesta de convivencia de la
sociedad uruguaya”, expresó y recordó que hubo épocas en que “no se separaban
las hinchadas. Era posible gritar goles de Nacional al lado de los de Peñarol y
al revés.
Era posible”, sostuvo.
“Hay que recordar aquello de que la alegría va por barrios.
Es rotativa”. “No nos saquemos el lazo de la responsabilidad. Asumamos la que
tenemos y esa responsabilidad significa que algo podemos hacer” y “respetar la
decisiones de los cuerpos encargados de establecer la seguridad”. “Los
uruguayos deben cuidar este milagro que tenemos. Que ha establecido los signos
de nuestra principal identidad”, remarcó.
Fuente Caras&Caretas