martes, 7 de octubre de 2014

Agredió a su ex pareja y lo procesaron sin prisión.

Dìas atrás, se presentó en la comisaria de la mujer  una persona del sexo femenino, manifestando que desde hacìa un tiempo, había culminado una relación afectiva con su pareja, ingresando esta persona a su domicilio mediante ruptura de la puerta del frente, agrediéndola y resultando con diversas lesiones.

Enterada la Justicia competente, dispuso luego de las instancias correspondientes, el procesamiento sin prisión de O. R. C. S., imputado de la comisión de “Un delito de Lesiones Graves”.






                ¿Qué es la violencia doméstica?
Violencia doméstica es toda acción que busca limitar sistemáticamente el libre ejercicio o goce de los derechos humanos de una persona, ejercida por otra persona con la que tenga o haya tenido un vínculo afectivo, ya sea noviazgo, matrimonio, concubinato o parentesco.

Son manifestaciones de la violencia doméstica:

La violencia física, que daña la integridad corporal de una persona.
La violencia psicológica o emocional, que busca degradar a la persona, perturbar o controlar sus actos, creencias o decisiones, mediante la humillación, intimidación, aislamiento o cualquier otro medio que afecte su estabilidad psicológica o emocional.
La violencia sexual, que impone comportamientos sexuales a una persona mediante el uso de la fuerza, intimidación, coerción, manipulación, amenaza o cualquier otro medio.
La violencia patrimonial, que coacciona la autodeterminación de otra persona, por medio del daño, pérdida, transformación, sustracción, destrucción, ocultamiento o retención de bienes, instrumentos de trabajo, documentos o recursos económicos.
LOS DERECHOS HUMANOS EMPIEZAN POR CASA

En nuestro país muchas mujeres, niñas, niños y adolescentes son víctimas de violencia doméstica. 
Tal vez por miedo, por creer que es una conducta “natural” o por creer que esa es una forma del amor, no dicen nada. Conocer la realidad de la violencia doméstica es el primer paso para poder cambiarla. Tenemos derecho a una vida sin violencia.

TODAS LAS FORMAS DE VIOLENCIA DOMÉSTICA CONSTITUYEN UN ATENTADO CONTRA LA DIGNIDAD Y LA LIBERTAD.

Es violencia doméstica cuando:

Te pegan, golpean, empujan, pellizcan, tiran del pelo.
No te dejan decidir, te controlan, te persiguen, te celan, te amenazan.
Te obligan a tener relaciones sexuales.
Te esconden tus documentos, el dinero, tus cosas.
Te obligan a alejarte de tus seres queridos.
Te degradan, te desvalorizan, te insultan.
Por la Ley Nº 17514 de Violencia Doméstica quien vive esta situación tiene derecho a:

Realizar la denuncia por violencia en la seccional policial de su barrio, en la Comisaría de la Mujer o los Juzgados correspondientes (en Montevideo Juzgado Especializado en Violencia Doméstica y en el interior Juzgados Letrados)
Que un juez o una jueza intervenga de inmediato e informe a la persona denunciante su resolución.
Que se tomen medidas de protección para la quien vive la situación y su familia. 
Por ejemplo: el retiro del agresor de la casa, prohibición de acercarse y comunicarse durante un plazo determinado.
Que se resuelva una pensión alimenticia provisoria.
Denunciar nuevamente cuando el agresor no respeta las medidas de protección decididas en el Juzgado.