Actualmente hay
10.100 presos en nuestro país, es decir, 300 presos por cada 100.000; una de
las tasas más elevadas de América Latina.
El Comisionado Parlamentario para el Sistema Carcelario,
Juan Miguel Petit, sostuvo que se debe procurar aumentar los espacios de
educación y capacitación para las personas privadas de libertad.
En algunos espacios donde el hacinamiento es mayor, como en
el Comcar y Santiago Vázquez, permitiría reducir los niveles de reincidencia
una vez que sean liberados.
Desde su perspectiva se debe trabajar también en el
hacinamiento de las personas privadas de libertad.
Algunas autoridades vinculadas a la seguridad insisten en la
necesidad de reformar el Código del Proceso Penal y agregó que es preciso que
Uruguay aplique medidas sustitutivas a la prisión para detener el crecimiento
de la población carcelaria.
Al respecto de esto, en el año 2013,el Ministerio de
Interior a cargo de Eduardo Bonomi responsabilizó a los jueces del aumento de
la población carcelaria ya que, consideró, se inclinan por la privación de la libertad
como medida cautelar aunque los delitos sean leves.
En Uruguay la reincidencia se ubica en el entorno del 60% y
que el 73% de la población carcelaria tiene entre 18 y 35 años. Por otra parte,
la población de mujeres reclusas se multiplicó por cuatro en 15 años y
representa hoy al 7% del total de presos.
Uruguay, con una población de 3,2 millones de habitantes, es
el segundo país de la región, detrás de Chile, con mayor cantidad de presos por
habitante y el hacinamiento en algunos centros de reclusión como el Comcar,
ubicado en las afueras de Montevideo, alcanza al 220% de su capacidad.
