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miércoles, 5 de noviembre de 2014

Ejecutivo reglamentó ley sobre Técnicas de Reproducción Asistida

Ejecutivo reglamentó ley sobre Técnicas de Reproducción Asistida
El Poder Ejecutivo reglamentó la ley 19.167 sobre Técnicas de Reproducción Humana Asistida que facilita el acceso a los procedimientos de baja complejidad a mujeres con problemas de fertilidad.









Para usuarias de la Administración de los Servicios de Salud del Estado (Asse) la prestación es gratuita. Para socias de mutualistas implica un copago según se trate del primero, segundo o tercer intento. De todas formas hay una reducción del 50% de los costos en este tipo de técnicas.

El subsecretario de Salud Pública, Leonel Briozzo, explicó a la Secretaría de Comunicación que el decreto reglamentario contiene dos capítulos. Un capítulo está vinculado a los procedimientos de baja complejidad, que es la unión del espermatozoide con el óvulo dentro del cuerpo de la mujer; estas técnicas optimizan las condiciones para que el proceso de fecundación se produzca exitosamente.

En el otro capítulo se tratan los procedimientos de alta complejidad, que se realizan cuando la fecundación se produce fuera del cuerpo de la mujer y, por tanto, se toman un óvulo y espermatozoides que se juntan fuera, se genera el embrión, que luego se introduce en el útero femenino.

“Lo que se acaba de reglamentar es puntualmente la baja complejidad para lo cual ya el Sistema Nacional Integrado de Salud está recibiendo los fondos para poder tener los equipos de trabajo de referencia”, explicó el jerarca.

Cualquier mujer con pareja o sola que desee someterse a este tipo de tratamiento debe concurrir primero a una consulta con su ginecólogo, para luego ser derivada a los equipos de referencia quienes le indicarán el método más idóneo para llevar adelante la prestación.

Condiciones

“Esto no es un vestido que se compra en la tienda, es un vestido de modista. Hay que individualizar cada caso por las peculiaridades que tiene. Es fundamental analizar, por ejemplo, la edad en función de la reserva ovárica, es decir la cantidad de óvulos que tiene la mujer para poder asumir un proceso de este tipo con ciertas chances de éxito”, especificó.

Briozzo aseguró que nadie quedará por fuera, por lo que todo este período de tiempo que llevó trabajar en la reglamentación no pesará en el acceso. La normativa habla de hasta los 40 años, pero se prevé un lapso de dos años a partir de la reglamentación, para que las mujeres que sobrepasaron esa edad en ese período tengan derecho al tratamiento.

Gratuidad

En el caso de Asse el procedimiento es gratuito para sus usuarias en los tres primeros intentos.

En ese sentido, Briozzo aclaró que en estos casos es gratuito desde hace más de 10 años, ya que en el Hospital Pereira Rossell funciona en forma exitosa una unidad con índices de fertilización por encima del 60%.

Asimismo, explicó que en el sistema mutual tiene que tener necesariamente un copago porque hay que ofrecer un servicio de alta calidad, pero además debe ser sustentable en el tiempo, tanto en períodos de bonanza económica y desarrollo sustentable similar al que vive Uruguay hoy, como en tiempos de crisis.

El subsecretario, además, puntualizó que se decidió que todas las mujeres tengan derecho al acceso, lo más barato posible, en el primer intento. “Que todas tengan el derecho a intentar ya que no se puede asegurar la fertilización”, aclaró.

En este sentido, el primer copago ronda los 4.000 o 5.000 pesos; el segundo intento se ubica entre 10.000 o 12.000 pesos y el tercero a 17.000 o 18.000 pesos.

“En términos globales se logró disminuir un 50% los costos de los procedimientos de fertilización asistida”, insistió.

Confidencialidad

Para la concreción de estos tratamientos se requiere la existencia de los llamados “bancos de gametos”, que funcionarán en la órbita de las clínicas autorizadas, que actualmente son cuatro a nivel privado.

“Es nuestra intención que haya una a nivel público”, dijo Briozzo y aclaró que no sería en las mutualistas, sino en las clínicas habilitadas por lo que tiene que ver con la conservación.


Respecto al aspecto jurídico, Briozzo entiende que está bien laudado. “La identidad de quien dona los gametos queda a resguardo. El potencial niño o niña que se genere a partir de esos gametos tiene, a partir de los 18 años, la posibilidad de saber quién fue su padre o madre biológica”, indicó.