.status-msg-wrap {visibility:hidden;display:none;}

lunes, 7 de diciembre de 2015

Recuerdo de Rocha 2005: El día en que la vaca dio la vuelta olímpica.

A veces el fútbol nos entrega estas historias. Ya han pasado 10 años del título conseguido por Rocha FC, un pequeño club uruguayo perteneciente al departamento de Rocha, que tiene el honor de ser el único campeón charrúa capaz de lograr romper la hegemonía de los equipos de Montevideo.


El cuadro celeste nació en 1999, como la unión de 37 clubes asociados a la Liga Rochense de fútbol (equipos como Santos, Deportivo Punta del Diablo o Deportivo El Can), con el objetivo de formar un único elenco que pudiese solventar los costos de jugar en una competencia profesional.







Tras un inicio algo traumático, que incluyó un descenso y la dirección técnica de un principiante como lo era Juan Ramón Carrasco (quien no sólo se retiró en este club, sino que en él que alcanzó a ser la gran Romario, siendo DT y jugador a la vez, aunque sus ideales no fueron comprendidos, ya que el club sólo ganó 9 de 47 encuentros bajo su conducción) el momento de gloria de la institución llegaría a mediados de década…

El primer semestre del 2005 terminó con un meritorio quinto puesto para el cuadro celeste, aunque con un amargo final de torneo: En la última fecha, Rocha visitó a Nacional, que necesitaba un triunfo en el Parque Central para coronarse campeón por sobre Defensor Sporting. El equipo provinciano conseguía un sorprendente empate 2 a 2 en el minuto 95’ de partido, cuando el árbitro cobra un polémico penal que terminó dándole la Copa al “Bolso”, pero el destino doblaría las circunstancias después…

En la segunda mitad del año, Rocha no incorporó a ningún jugador, es más, perdió a dos interesantes valores como Diego Bonelli y el histórico Sergio Recoba, segundo máximo artillero de la joven institución. Esta precariedad a la hora de formar el plantel también se veía reflejada en el trabajo diario de los jugadores: Por entonces, un hincha del equipo tenía un tambo, que en el fondo poseía una cancha de fútbol, lugar donde el equipo entrenaba esquivando cajones de fruta y estacas de madera a falta de conos de plástico. A veces, una vaca se metía a interrumpir los entrenamientos poniendo pases a tres dedos desde la mitad de la cancha (?), interrumpiendo el curso normal de la preparación de los jugadores.
Tras un esperanzador inicio de campaña con victorias sobre Liverpool y Danubio, los celestes entraron en una mala racha de partidos perdidos y empatados que hacían utópico la lucha por la corona, pero de la mano de sus figuras como Pedro Cardoso, Heber Caro, Mauro Aldave, Luis Maguregui o Martín González, logra repuntar y luchar el torneo palmo a palmo con Nacional. En la undécima fecha, Rocha recibió al Tricolor en el humilde Mario Sobrero (que no tenía iluminación artificial, como el coloso de La Cisterna) y todo parecía perfecto, ya que a falta de 30 minutos el local vencía por 2-0 al gigante uruguayo, pero los capitalinos se despertaron y en un ataque de furia lograron vencer por 2-4, dejando un duro golpe para el club que posee alrededor de 600 socios.

Sin embargo, el equipo recuperó el ritmo, y ante la vuelta de la buena racha, los dirigentes adoptaron a la famosa vaca como mascota oficial, en una curiosa cábala.

En la penúltima fecha, y con dos puntos de ventaja sobre Nacional, Rocha recibió a Rampla Juniors, esperando una victoria y un tropiezo de Nacional ante Miramar Misiones. Los 5000 espectadores que asistieron al Mario Sobrero vivieron una jornada tensa, como todas aquellas que le exigen al espectador estar pegados a una radio para escuchar qué ocurre en otras canchas. Y las novedades llegaron desde Montevideo: Sebastián “Papelito” Fernández (actual “Pellejugador” del Málaga) abría la cuenta para Miramar, esperanzando a los rochenses, que no podían abrir las cifras en casa, topando con la resistencia del portero local o el infortunio de los tiros al travesaño, pero entrado el segundo tiempo, llegó el primer grito de gol, cuando Luis Magureguy abrió las cifras para el local con un gran cabezazo, para minutos más tarde comenzar a abrochar el triunfo de penal. El descuento del brasileño Nasa (que jugó esta temporada en Deportes Concepción) parecía anunciar un “cagazo” del joven club, pero los jugadores resistieron hasta que Martín Vásquez pitó el final del encuentro: Nacional apenas había logrado empatar su partido, por lo que el 7 de Diciembre del 2005, Rocha se convirtió en el primer campeón del fútbol uruguayo proveniente del interior del país.

Y ahí estaba la vaca. Muchas burlas recibió Rocha por la mascota que habían decidido adoptar, situación que hizo reír al mundo por entonces, por lo que decidieron dar dos vueltas olímpicas con el animal, que no sólo se dio el gusto de celebrar aquel día, sino que también viajó al estadio Centenario para acompañar al equipo en la entrega de medallas de la última fecha.
Finalmente, Rocha jugó la Copa Libertadores 2006 compartiendo un duro grupo con Vélez, Liga de Quito y Universitario de Lima, y se dio el lujo de vencer al equipo ecuatoriano en Uruguay, justo antes de que los blancos se consolidaran como un grande de Latinoamérica.  Aunque en la actualidad el equipo volvió al ascenso, los héroes del 2005, liderados por el técnico Luis González, ya entraron en la memoria grande del fútbol uruguayo, colando a un bovino en la página más gloriosa de su joven historia.

FuenteCharlatecnica.cl