.status-msg-wrap {visibility:hidden;display:none;}

martes, 12 de enero de 2016

Aparecieron varios billetes falsos en Chuy

Comerciantes de Chuy están alertas ante la aparición de billetes falsos de 100 dólares, de 500 y 1000 pesos. 


En los últimos días por lo menos tres comercios de ambos lados de la frontera recibieron ejemplares de estos billetes apócrifos, informó el corresponsal en Chuy, Ruben Pérez.






La falsificación de papel moneda es un negocio de escala planetaria y no hay país ni Banco Central en el mundo eximido de enfrentar la copia ilegal de su dinero. Como es lógico, hay factores que pueden hacer más atractiva la falsificación billetes de determinado país –como su valor relativo, su facilidad de circulación, menores marcas de seguridad, entre otros–, y es por eso que el dólar estadounidense es la moneda más falsificada del mundo, una realidad que también se respeta en Uruguay.

No obstante, el Banco Central del Uruguay (BCU) detecta todos los años miles de pesos apócrifos que se introducen con éxito en el mercado doméstico, y que tienen el potencial, aunque limitado, de dañar el bolsillo de cualquier usuario incauto.
Los billetes falsos se detectan en su gran mayoría en bancos o instituciones financieras no bancarias, ya sea al recibir dinero en efectivo por ventanilla o a través de depósitos en cajeros automáticos, informaron desde el BCU.

Puede suceder también que un usuario o comerciante detecta que alguna de las medidas de seguridad del billete resulta dudosa, en cuyo caso debe acercarlo a una entidad financiera que procederá a retenerlo, extendiéndole una constancia con todos los datos del papel moneda y de quien lo presentó.

Dos veces al mes las instituciones de plaza remiten los billetes de dudosa autenticidad al BCU.

Allí, es el Centro de Prevención y Análisis de Falsificaciones del Departamento del Tesoro quien se encarga de realizar las pericias de la moneda sospechosa, unidad por unidad. Si se demuestra que son auténticos, se devuelven a la institución que lo remitió y esta se encarga de retornarlo al cliente.

Cuando se comprueba se trata de moneda apócrifa, se remite a la Policía Técnica que se encarga de rectificar o ratificar la pericia, y es la encargada de tramitar la orden de destrucción ante el juzgado. 

El juez emite la orden, Policía Técnica devuelve los billetes al BCU junto al dictamen y se dispone su destrucción, ya sea moneda nacional o extranjera.